12 de octubre de 2015

Mi historia de Lactancia: Mª José Cobo

JUGANDO A SER MAMÁS


Qué preciosa historia os traigo hoy!!! Sé que siempre digo lo mismo, pero... es que sigue siendo cierto semana tras semana. Ella, madre de dos niñas, ha escuchado a su instinto desde el minuto cero y ha conseguido criar de forma respetuosa a sus dos hijas. Ahora, esas niñas ven el mundo de otra manera... pero, mejor que nos lo cuente ella. Os dejo con la preciosa historia de Mª José y sus dos hijas.


Es algo muy escuchado en nuestros días eso tan cierto de que los padres somos el ejemplo para nuestros hijos, porque ellos reproducirán nuestras mismas conductas. 

Mi nombre es Mª José, soy mamá de dos niñas y quiero contaros mi experiencia.


María José, mi hija mayor, que ahora tiene 7 años comenzó a mamar justo al nacer. Fue una experiencia gratificante para mí pues, aunque Amparo -Todas habéis oído hablar de nuestra profesional en el Centro de Salud de Priego-, nos lo recomendó encarecidamente nunca hubiera esperado que el instinto de una recién nacida tuviera esa potestad: Empezar a zampar de mi pecho desde el minuto cero fuera de de mi vientre. Sin embargo eso fue sólo el comienzo de la gran experiencia de mi vida. Gracias a que era un momento de mucha actividad profesional para mí y mis condiciones laborales las óptimas, pude disfrutar de cuatro hermosos meses de baja maternal que aproveché a tope para estar con mi pequeña. Después 
de esto, la obligación me llamó: tuve que volver a trabajar. 

¡Aumento de la duración de la baja maternal ya! ¡Es necesario! 

Fue bastante dura para nosotras la separación: La bebé se quedaba con mi madre que me ayudó muchísimo en aquéllos momentos. La amamantaba al levantarnos y la abuela le daba una toma de mi leche en un biberón (Yo usaba el sacaleches por las noches porque la pequeña no se despertaba ni una sola vez). Luego al mediodía nos volvíamos a encontrar y mi bebé volvía a tener su teta. Muy bien no lo hicimos porque al romper el ritmo de su demanda de día + uso de tetina + la no succión de la niña por la noche + madre trabajadora primeriza, dejé de poner el despertador a deshoras, mi producción bajó y al cumplir el año la lactancia materna se acabó. Estuve un poquillo traumatizada porque aquél no era mi deseo pero ya no tenía el control de la situación: No era yo la que alimentaba a mi hija, y sólo yo podía darle el pecho…

No hay que darle más vueltas: fin de la cuestión.

Sin embargo, puedo contar mi segunda experiencia justo al contrario: No trabajadora, sin derecho a prestación (Agotada tiempo atrás), sin opción a baja… pero con todo el tiempo del mundo para estar con mi pequeña Gema. ¡Y cómo nos ha cundido! Una niña gran demandante que durante sus dos años y medio de vida ha preferido noches de teta y ojeras a dormir, que ahora que ya habla puede expresarse y decirlo claramente ¡Teta a beber!, es consciente de que la lactancia es lo más gratificante para una mamá y su hijo. 

Ahora que duerme en el cuarto de su hermana y no quiere despertarla sólo me llama, dice: 

-Mamá ven. (Es la hora de la toma nocturna)

Papá y la hermana ni se inmutan y siguen son sus dulces sueños pero esto no siempre fue así. Atrás quedaron noches tres en la cama (Hemos practicado el colecho exitosamente con nuestras dos hijas).

Ahora y como no puede ser de otra manera, las veo jugando con muñecos que, sin más complementos y de forma natural se acercan al pecho para darles de mamar. Son muñecas felices, a las que jamás ponen a dormir solas en una cama, que se sienten protegidas y amadas. 

Ellas, son mis muñecas más felices y yo la madre más feliz al contemplarlas.


Mª José Cobo

2 comentarios:

  1. Que bonita historia M.José!!! Y que gran ejemplo a seguir eres....

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  2. Que bonita historia M.José!!! Y que gran ejemplo a seguir eres....

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