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15 de febrero de 2016

Estivill vuelve a hablar... y a liarla!!!



Esta semana iba a hablar sobre Alimentación Complementaria para aprovechar y colaros la nueva aportación a nuestra Hemeroteca: la charla de nuestra maravillosa Amparo sobre reincorporación al trabajo y Alimentacion Complementaria. Todo el que quiere verla puede acceder a ella desde AQUÍ.

Sin embargo, algo se cruzó en mi camino... el señor Estivill!!! Y es que todos los medios de comunicación y difusión social están hablando de su nueva y ya famosa frase:


"Compartir cama con un niño noche sí, noche también altera la vida conyugal. Asimismo se produce una confusión de roles. El papel de madre anula el de esposa.” Doctor Eduard Estivill.

Y es que... no tiene desperdicio. Primero me indigné como madre, después como esposa, más tarde como mujer y por último como psicóloga. No lo podía dejar pasar. Así que decidí cambiar un poco el plan establecido y darle caña al tema.




Quería tratar el tema desde el punto de vista de la lactancia, ya que el colecho es una buena herramienta a favor de la lactancia materna y la mayoría de las madres que me leen estarán de acuerdo con ello. El maravilloso doctor, D. Carlos González dijo una frase en uno de sus libros que era algo así como:


"Las madres que dan el pecho no están preparadas para dormir durante toda la noche sino para dormirse antes".

Así que es innegable la importante relación entre colecho y lactancia.

Sin embargo, buscando información científica sobre el tema para poder argumentar bien mis razonamientos me encontré con que tenía el trabajo prácticamente hecho. Leí un maravilloso post de la página matronaonline.net que explicaba muy bien lo que yo quería decir así que... me aprovecho de ellas y os invito a leerlo. Del mismo modo os digo que es una página estupenda así que... visitadla!!!



Para poder ver el post al completo en su formato original podéis consultarlo AQUÍ.


Los roles de la mujer y Estivill


“Compartir cama con un niño noche sí, noche también altera la vida conyugal. Asimismo se produce una confusión de roles. El papel de madre anula el de esposa.” Doctor Eduard Estivill, publicado en su Facebook el pasado 8 de enero.


Para quien no lo conozca, este señor es un médico experto en sueño, creador del desgraciadamente famoso “Método Estivill” (que, por cierto, se parece sospechosamente al Método Ferber, promulgado con anterioridad al suyo). Este experto en sueño que necesita pastillas para dormir (de melatonina, tal y como explica en esta noticia) y que incluso llega a recomendarlas a bebés como puede leerse al final de ese artículo (he de decir que hace bien en recordar que siempre consultando con el pediatra, quien afortunadamente desaconsejará por completo esta práctica).
Se ha iniciado un debate en Twitter sobre este comentario en su red social y yo lo siento… pero necesito más de 140 caracteres para decir todo lo que tengo que decir. Mucho más.
Desde mi rol de matrona, profesional de referencia para la maternidad, le diré que existe una organización llamada Asociación Española de Pediatría (Aeped) donde podrá consultar todo acerca del colecho y la lactancia materna. ¿Qué por qué hablo sobre lactancia materna? pues sencillamente porque la Aeped y la OMS aconsejan la lactancia materna como mínimo durante 2 años, siendo los 6 primeros meses el alimento exclusivo del bebé y el año y medio mínimo más restante, complementándola con otros alimentos. Y mire usted qué cosas, que la Aeped informa de que con el colecho se fomenta la lactancia materna. No sólo el sistema hormonal que regula la producción láctea favorece un sueño más reparador en la mujer que amamanta que en aquellas que dan lactancia artificial, sino que la leche materna está a años luz de ser mejor digerida por los bebés que la artificial, por lo que él también dormirá mejor. Se lo resumo para que le resulte más sencillo de entender: la lactancia materna hace que bebés y mamás descansen mejor que con lactancia artificial, el colecho favorece la lactancia materna. ¿Le parece poco? Pues infórmese sobre los efectos protectores de la lactancia materna frente al cáncer de mama en las mujeres que amamantan y de la muerte súbita del lactante. Tiene más información sobre los beneficios de la lactancia aquí. Como médico es su obligación promocionar hábitos de vida saludables.


Desde mi rol de psicóloga en construcción le aconsejaré a usted y cualquier persona que se informe sobre los efectos neurotóxicos del cortisol, sustancia que se produce en situaciones de estrés, como esas que usted recomienda de dejar a los niños llorando sin atenderles “para que se acostumbren” y enlazo aquí con la indefensión aprendida, un término que debería conocer, puesto que sus repercusiones en la vida adulta pueden ser muy trascendentes. Y hablando de esto… no estaría de más que leyera algo sobre el apego y las consecuencias que puede tener en un adulto que de niño no haya logrado desarrollar una vinculación de apego seguro con su cuidador principal. Desde mi rol de matrona me parecía una vergüenza su método, pero al comenzar la carrera de Psicología desde luego que me llevé las manos a la cabeza. Quienes estén interesados en leer sobre el sueño infantil, recomiendo Dormir sin lágrimas, de Rosa Jové, basado en la evidencia científica.


Desde mi rol de sexóloga le aconsejo que deje el tema de las relaciones de pareja a un lado… y se centre en el tema del sueño, que es lo que le ocupa y con eso el resto de la humanidad tenemos más que suficiente. Lo mejor es que cada uno hable de lo que sepa, más que nada por no cometer la imprudencia de decir alguna tontería y quedar como un ignorante. En la noticia que enlazaba más arriba aparece como titular “Las parejas funcionarían mejor si durmiesen en camas separadas”. Le repito, limítese a hablar del sueño. Si su pareja funciona mejor durmiendo en camas separadas, felicidades, no sé ni si quiera si tiene pareja, su vida privada me interesa casi tan poco como su vida profesional. Puede afirmar que el sueño es de mayor calidad durmiendo en camas separadas, pero créame… usted no sabe ni de lejos qué es lo que tiene que hacer cada pareja para que su relación funcione, no sea tan simple.


Pero es que sigue hablando de la vida conyugal en su red social… que el colecho altera la vida conyugal… ¡y se queda tan ancho! Las relaciones de pareja son dinámicas y evolucionan: cambian con la llegada de un nuevo miembro a la familia, con un nuevo trabajo de alguno de los miembros de la pareja, con la pérdida de un trabajo, con el cuidado de un familiar dependiente, con una enfermedad, con una multitud de factores que influyen en la relación para bien o para mal. Le recuerdo que la mayoría de las parejas que tienen un bebé han deseado tenerlo, sabiendo muy bien que parte del tiempo que antes disponían para ellos ahora deben dedicárselo al bebé (al igual que ocurriría si el bebé durmiera en una cuna o en otra habitación incluso). Qué triste si la vida conyugal se limita a la cama… porque precisamente esas son las relaciones que se alteran, las que se basan en el coitocentrismo, las que no valoran las muestras de afecto, el cariño, las caricias, los besos, la protección, el amor, el respeto. ¿Sabe usted que las rutinas de pareja cambian al ser padres duerma donde duerma el bebé?, ¿sabe que la vida conyugal puede y debe cultivarse también fuera de la cama?, ¿sabe usted que la vida conyugal no se basa en la penetración?, ¿sabe usted que hay vida de pareja más allá de la conyugal?, ¿sabe usted que hay parejas que ni se casan e incluso parejas de 2 hombres y de 2 mujeres?, ¿sabe usted que cada relación de pareja es única e irrepetible y que sólo sus miembros deciden cómo vivirla para que funcione? Siento si le ha dado un parraque con esta dosis de realidad, pero… es lo que tiene dar pseudolecciones de terapia de pareja sin estar capacitado para ello.


Desde mi rol de mujer le indico que ese rol abarca todo, porque quien es madre no deja de ser abogada cuando cuida a su hijo, quien es esposa no deja de ser trabajadora por estar casada y así podría seguir, ¿confusión de roles? creo que la confusión la tiene usted, no nosotras con nuestros roles. Las mujeres, créame, podemos ser muchas cosas a la vez. No sólo podemos, sino que para lograr lo mismo que los hombres debemos ser muchas más cosas y en mayor medida que ellos. Desgraciadamente una mujer sigue cobrando menos que un hombre por realizar el mismo trabajo, desgraciadamente es la mujer en nuestra sociedad quien asume el cuidado de sus mayores cuando son dependientes, desgraciadamente la mujer en edad fértil lo tiene más crudo laboralmente que ellos porque se asume que la mujer será quien se encargue del cuidado de sus hijos y el hombre será un mero aportador de dinero a final de mes. No hay más que leer su estado en Facebook para ver que en ningún momento “alerta” de que colechar suponga el riesgo de que el rol de padre anule al rol de esposo. Eso no lo contempla, ¿no? El macho alfa es el macho alfa siempre, la mujer es la que debe cuidarse de no descuidar su rol de esposa. Por si no lo estudió en medicina, un bebé sale de un gameto masculino y de otro femenino. Tan madre es su madre, como padre su padre. Tan responsable de su crianza debe ser uno como el otro.


Es de sabios rectificar y disculparse, por eso en su caso no espero ninguna de las dos cosas, aunque realmente me alegraría editar el post agradeciendo sus disculpas por estos comentarios tan machistas y denigrantes hacia la mujer. Pese a quedar repetitiva, le aconsejo que hable del sueño, que es lo que le ocupa, y deje las relaciones de pareja y la crianza a un lado si no sabe sobre ello a nivel profesional.






Sólo tengo que añadir alguna cosita sobre este estupendo post: Dedíquese a lo que usted quiera y considere, Dr. Estivill, pero actualice sus conocimientos sobre el sueño infantil en función a todas las teorías existentes actualmente. Explique los "inconvenientes" que puede tener su método (para mí muchos más que beneficios) y que los padres decidan qué hacer en función de una información completa y correcta.



Ah!!! Y no me menosprecie por el hecho de ser mujer. Si quiere que no confundamos roles, trabaje a nuestro lado por una baja maternal digna, una correcta reincorporación al trabajo y una mejor conciliación laboral y familiar. No nos haga las cosas aún más difíciles con comentarios como el que ocupa este post.


Eva M" Sánchez Poyato
Secretaria de la Asociación Lactancia Priego Mejor Mamar
Madre, esposa, fisioterapeuta y psicóloga (estos son sólo algunos de mis roles diarios).


18 de enero de 2016

El Colecho

Pues bien... aquí me tenéis nuevamente planteando el post del próximo lunes y me he atrevido a tratar un tema muy, pero que muy controvertido en la crianza de nuestros hijos: EL COLECHO!!!



En primer lugar, creo que es importante definir lo que significa colecho y es que cuando hablamos de colecho, hablamos de compartir la misma cama, no la misma habitación (lo que sería cohabitación). La segunda de estas prácticas está hoy en día bastante aceptada por la sociedad, de hecho, incluso se recrimina el no realizarla, eso sí, siempre hasta unos límites porque a partir de los 6 meses... todo cambia!!! Parece ser que nuestro bebé ya es un adulto en cuanto al sueño se refiere y cualquier intento de mantenerlo cerca supone "malcriarlo". Ahora bien, el colecho como tal, el hecho de compartir la cama con nuestro bebé, eso es otra historia... Por desgracia, en nuestra sociedad actual prima la independencia a unas edades a las que el bebé no está preparado para ellas ya que son completamente dependiente de nosotras. Y, por completamente dependiente quiero decir en todos los sentidos. Los bebés nos necesitan las 24 horas del día, y dentro de esas horas se incluye la noche... a veces, incluso más. Es por ello que el colecho se puede convertir en una práctica herramienta para dar esa seguridad a nuestros hijos que tanto necesitan y que el día de mañana los convertirá en adultos independientes.



Por supuesto, mis respetos a todos los padres que han decidido no realizar colecho con sus hijos. No pretendo con este post hacerlos sentir mal o insinuar de ningún modo que su forma de criar a sus hijos sea incorrecta. Si volvéis a releer las líneas anteriores hablo de colecho como una herramienta, no como una norma. De nada me sirve que los padres duerman con sus hijos y luego no los traten con amor... detrás de la forma en que cada familia pase la noche hay muchísimo más. Y, por supuesto, cada familia es diferente y ha de adaptar la crianza a su situación particular.



Pues bien... contemplando todos los beneficios que el colecho puede reportar para nuestros bebés me dispuse a realizar un pequeño estudio o experimento (soy psicóloga, me encantan los experimentos). Pasé un pequeño cuestionario a tod@s l@s soci@s de nuestra Asociación para conocer si dormían o no con sus hijos y estos son los resultados con los que me he encontrado:

Realizan colecho
  • Lo practicamos desde que nació, mi peque se siente más seguro y duerme mejor y nosotros también. Además, al dar el pecho es más cómodo porque ninguno de los dos llega a desvelarse.
  • Sinceramente porque no me gusta la idea de que este en otra habitación sola, lo veo muy beneficioso tanto para mi hija como para mi, porque así descansamos mejor las dos.
  • Pues pienso que son momentos únicos con mi bebé. Lo disfrutó muchísimo y su cara de felicidad con sus papis al lado lo dice todo. La tranquilidad que le proporciona tenernos al lado... nada que ver cuando lo ponía en su cuna.
  • Pienso que el colecho es una opción que teníamos que practicar todas las madres por el maravilloso vínculo que creamos entre la mamá y el bebé. Ellos lo necesitan y nosotros también yo lo he practicado con mis tres hijas y lo volvería a practicar e igual que lo recomiendo a todas la mamis que conozco y no quiero olvidar a los papás que, por supuesto también crean ese vínculo maravilloso... por lo menos el mío lo consigue y es maravilloso.
  • Porque hace las tomas nocturnas más llevaderas, no hay que levantarse y así tanto el como yo descansamos mejor.
  • Practico el colech, porque es mucho más fácil y cómodo para mantener la lactancia materna. Además, estamos mucho más tranquilos estando cerca de mi hija y teniéndola controlada en todo momento.
  • La bebé a penas se despierta porque tiene su teta y a su mamá al alcance de boca y manos. Con lo que mamá sigue durmiendo tan ricamente. La mamá duerme más porque no tiene que levantarse de la cama cada vez que su bebé quiere mamar. No hay miedos porque se prolonga la gestación formando un vínculo de calor, amor, necesidad y entrega mutuos.
  • Porque es para nosotros la mejor forma de permanecer muy juntitos también por la noche. Creemos que a él le hace sentirse más seguro y protegido y además ayuda a mantener la lactancia materna. Pensamos que así descansamos mejor todos.
  • Para mí es una gran comodidad dormir con mis hijos, y favorece la lactancia.

No realizan colecho
  • Creo que, aunque para la mamá suponga más esfuerzo por levantarse e ir hasta la cuna del bebé, a la larga es mejor no hacer colecho. En mi opinión, lo importante es acudir siempre que el bebé lo necesita. E incluso si el papa acude también, el bebé aprende a no calmarse siempre con teta, algo que considero fundamental para el descanso de la mamá (ya no te digo si trabaja). Por otro lado pienso que también es importante para la pareja tener intimidad y su espacio, y con el bebé en medio de los dos no se puede.
  • Con la primera niña hacíamos colecho pero con la segunda dormimos más cómodos separados. Normalmente se duerme al pecho en la cama, a las dos o tres horas la paso a la cuna, y dormimos otras tres horas o así.
NOTA: Los comentarios expresados en el blog son opiniones de padres y madres que han participado en la encuesta. El blog y la Asociación no son responsables de los mismos.

En definitiva, un 75 % han dicho SÍ al colecho y un 25 % han dicho NO.

Por supuesto, he de criticar mi propio estudio ya que, de otro modo, no se me podría considerar buena investigadora:
La muestra está totalmente sesgada. ¿Qué quiere decir esto? Pues que todos los participantes son miembros de una Asociación de Lactancia. Y, ¿qué tienen en común estas madres? Pues que lo más probable es que den el pecho y si hay algo que diferencia muchísimo a las madres que dan lactancia materna de las que ofrecen lactancia artificial son las noches, ya que una madre que da el pecho no necesita (si no quiere) levantarse para alimentar a su bebé; pero una madre que se decanta por la lactancia artificial... algo tiene que preparar, por poco que sea, lo que hace que sea necesario levantarse o, como mínimo, incorporarse de la cama. Por tanto, las madres que dan el pecho es normal que estén más predispuestas hacia esta práctica o, que sea para ellas como algo más natural.
Por otro lado, son madres de una Asociación de Lactancia donde se habla muchísimo de colecho e incluso se aplaude su práctica. Está claro que el apoyo, aunque sólo sea de tipo informacional y afectivo, que se da en un grupo de apoyo a la lactancia influye de forma importante en la práctica de este hábito.
Y, por último, y ya dejo de autocriticarme, es una muestra muy pequeña. Me hubiera gustado muchísimo que much@s más de mis soci@s respondieran a mi cuestionario, pero bueno... No me desanimo, es sólo el primero de muchos.

Lo que sí está claro es que el colecho tiene una serie de beneficios para ambos que son indiscutibles hoy en día. Entre otros, la rápida conciliación del sueño por parte de la madre y del bebé tras las tomas nocturnas (necesarias e importantísimas), la regulación de la temperatura del bebé gracias a la cercanía del cuerpo de la madre, el "aprender"a pasar de una fase del sueño a otra... En fin, que esto da para otro artículo a parte pero, si os pica la curiosidad, podéis buscar por el maravilloso mundo de internet donde encontraréis que organizaciones como la OMS, Unicef o el Ministerio de Sanidad hablan de los beneficios del colecho.



Eso sí, si os decantáis por el colecho es importante que tengáis en cuenta una serie de recomendaciones o normas para que sea una práctica segura, ahí os las dejo:

  • El colchón debe ser lo suficientemente duro como para que el niño no quede atrapado. Tampoco se deben usar colchones de agua ni sofás, ni inventos en los que el bebé pueda quedar entre el colchón y la pared.
  • Las sábanas no deben tener lazos o cintas que puedan rodear al bebé, ni cojines mullidos.
  • No taparle mucho, los padres ya lo calientan con su cuerpo.Los padres no deben ser fumadores habituales. Ni se puede fumar en la habitación del niño.
  • Los padres no pueden estar bajo el efecto de ninguna droga, alcohol ni nada que pueda impedirles atender
  • al niño con prontitud. 
  • Los padres no pueden padecer obesidad mórbida (¡tranquilos! No hace falta que seáis top-models, la obesidad mórbida es aquella que incapacita para darse la vuelta o moverse con soltura en la cama).
Estas recomendaciones las he tomado prestadas del maravilloso libro de Rosa Jové "Dormir sin lágrimas", el cuál ya os he recomendado en algún post anterior y vuelvo a hacerlo muy fervientemente. Merece la alegría!!

Así que, con esto y un bizcocho... hasta el lunes que viene que tendremos otro interesante tema a debatir. Porque me gustaría que hubiese debate. Comentad y dejadme vuestras impresiones.

Ah!!! Sigo esperando vuestras historias de lactancia con muchas ganas de publicarlas.

Un besazo a todos y todas mis lectores entre tetada y tetada.

Eva María Sánchez Poyato
Secretaria de la Asociación Lactancia Priego Mejor Mamar