Mostrando entradas con la etiqueta carta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta carta. Mostrar todas las entradas

12 de septiembre de 2016

Carta al Sr. Presidente del Gobierno en funciones

Hola a todos mis lectores y lectoras!!!

Hoy os traigo un tema que me afecta muy especialmente y que, desde mi punto de vista, está muy descuidado en nuestro país: la CONCILIACIÓN FAMILIAR Y LABORAL.

Por si no lo sabéis, la semana pasada fue la I Semana por la Conciliación y hubo un movimiento que tuvo especial fuerza en Twitter con el hashtag #ConciliarEsVivir y #ConciliAccion y su principal objetivo era hacer el mayor ruido posible para concienciar a la sociedad, al gobierno y a las empresas porque está claro que algo está fallando en nuestro país con respecto a este tema.

Esta iniciativa surge de un grupo de personas llamado Madres, sí. Pero Guerreras también.



Se decidió elegir esta semana (del 5 al 11 de Septiembre) al ser una semana previa a la vuelta al cole con todo el caos que provoca en las familias este hecho, así como el estrés en padres, niños y seguramente profesores.

Pues bien, durante toda esta semana se han ido publicando numerosas historias, comentarios, opiniones... en diferentes blogs y sobretodo el Twitter. Y, desde nuestro blog no queremos ser menos... Así que os traigo una estupenda y emocionante carta escrita, redactada y enviada al Presidente del Gobierno en funciones por una de nuestras socias: Flora Martín.

Muchas gracias, Flora, por permitirnos ayudarte a difundir tu carta. Ojalá obtengas contestación. Por nuestra parte, estaremos encantadas de publicar dicha contestación y apoyarte en lo que podamos desde nuestro blog.


Estimado Señor Rajoy:

Estos días asistimos por televisión al debate de investidura con motivo del pacto alcanzado entre el Partido Popular y Ciudadanos. Ha llegado a mis oídos una propuesta de éstos últimos por la que se extiende el permiso por paternidad con el fin de igualarlo al de la madre. Puse especial atención a esta noticia ya que tenemos un bebé y todo lo relacionado con su crianza nos llama la atención. Desde que nació nuestro hijo, he tenido la oportunidad de disfrutar de 16 semanas por permiso de maternidad tras el nacimiento del bebé, más 4 de lactancia, más 4 de funcionariado. Mi marido, sin embargo, sólo pudo disfrutar de 15 días.

Durante todo este tiempo, hemos intentado criar a nuestro hijo de la mejor manera posible (o al menos eso pensamos todos los padres), le hemos dado cariño, atención, y hemos dedicado todo nuestro tiempo a él, si bien yo he podido gozar de más momentos que mi marido, ya que tuvo que incorporarse al trabajo, como he señalado anteriormente, cuando nuestro bebé sólo tenía 15 días. Dicho lo anterior, no considero que un bebé esté preparado para separarse de sus padres hasta que deje de ser un bebé, esto es, cuando suele comenzar el período escolar. Hoy, sin embargo y contra todo pronóstico, es el final de nuestra crianza perfecta, o al menos eso pensamos todos los padres. Hoy hemos tenido que dejar a nuestro hijo en la guardería. Hoy ha sido uno de los peores días de nuestra vida.

Nuestro hijo ha pasado casi dos horas llorando ya que era la primera vez que pasaba tanto tiempo en los brazos de una extraña dentro de un aula para niños nacidos en el tercer trimestre del año 2015 y en la que la ratio asciende a 13 alumnos de los que se encarga una sóla cuidadora. Nuestro hijo, Señor Rajoy, tiene 8 meses, y unos padres que no pueden permitirse solicitar una excedencia para dedicarse a su cuidado por ser ésta no remunerada. No tengo palabras para explicarle el cúmulo de sentimientos negativos que he sentido al ver salir a mi hijo en los brazos de esa extraña tras dos horas llorando. El sentimiento de culpa por haberlo abandonado es abrumador. La crianza perfecta que habíamos creado a su alrededor se ha derrumbado hoy y la inseguridad lo ha invadido durante todo el día hasta que ha caído rendido en la cama. Ha sido entonces cuando he resuelto escribirle esta carta.

Los pediatras que abogan por la crianza con apego afirman que la conciliación laboral en este país es inviable, de modo que, a la larga, uno de los dos tiene que dejar su trabajo durante una temporada para criar a su bebé. Nosotros no somos tan afortunados como aquellos que deciden dar un paso tan decisivo, no podemos permitírnoslo, hay que seguir trabajando para darle a nuestro hijo el mejor de los futuros, o al menos eso pensamos todos los padres. ¿Qué tal, Señor Presidente, si escuchamos la opinión de los expertos, aquellos que afirman que los niños que se quedan en la guardería tienen la sensación de haber sido abandonados por sus padres; los que aseguran que los tiempos para los más pequeños son relativos y, lo que para nosotros es una hora, para ellos es toda una vida esperando a que sus padres vuelvan a buscarlo? Usted que tiene hijos, ¿puede ponerse en la piel de ese bebé que, durante todo este tiempo de adaptación, revivirá el abandono de sus seres más queridos una y otra vez hasta que aprenda que tiene que esperarlos ya que no van a volver en lo que a él o ella le parece toda una vida?

En mi opinión, creo que es de las peores torturas que puedan aplicarse a un ser humano. Si añadimos que ese ser humano es un bebé que no tiene conocimiento de lo que sucede a su alrededor y que está condenado a pasar por ese calvario repetidas veces, parece que la perspectiva cambia.

Cada día veo noticias en los medios de comunicación que ponen al descubierto los gastos del Gobierno para tal o cual asunto. Se destinan fondos para muchas causas, sin embargo, la más importante de ellas, nunca se ve cubierta. En políticas de conciliación, somos el octavo país de Europa con una media de 112 días. Nada que ver con otros Estados que predican con el ejemplo: Alemania, un año cobrando el 67% del sueldo (para ambos progenitores); Bulgaria y Lituania, dos años, el primero cobrando el 100% del salario; Dinamarca, un año; Noruega, 322 días; o Suecia, 480 días con el 80% del sueldo[1]. Tampoco somos pioneros en el mundo, incluso Venezuela, con 182 días y Cuba con 156 nos toman la delantera[2].

La infancia, Señor Rajoy, es el principio de todo, de ahí parte todo lo demás, y se está ignorando por completo. Estamos siendo obligados a criar a niños frustrados sometidos a situaciones como éstas que no hacen más que acrecentar su inseguridad, una inseguridad que después arrastrarán en su vida escolar. Trabajamos en la educación y estamos cansados de recibir en nuestras aulas a alumnos a los que tenemos que transmitir un saber estar, y que no tienen la menor idea de cómo comportarse ni dirigirse a sus maestros y profesores. Al parecer, sus padres no tuvieron tiempo de explicarles normas de urbanidad.

Somos lo que hemos vivido y la infancia es aquel momento de nuestra vida en el que todo queda grabado, tanto los buenos recuerdos como los traumas. No podemos educar de la mejor de las formas si, al principio de la crianza, nos obligan a despojarnos de nuestras crías. Señor Presidente, 24 semanas no son NADA en la vida de un bebé, no digamos 15 días. Y en días como hoy me pregunto, una vez más desde que viví la maravillosa experiencia de ser madre, cuándo se llevarán a cabo unas políticas de conciliación en las que no se prive a nuestros bebés de su derecho a pasar su infancia junto a sus padres. Por favor, considere el futuro de sus ciudadanos, no deje que este asunto caiga en saco roto y, por favor, apueste por ellos, no los ignore, no nos ignore. Traer un hijo al mundo es una tarea harto difícil, no la complique más aún.

Como defensores de la familia que son usted mismo y los miembros de su partido, entiendo que para educar a un niño se precisa mucho más tiempo de esas 24 semanas. Un ciudadano ejemplar debe haber sido educado en un núcleo familiar en el que estén presentes ambos progenitores (o, al menos, uno de ellos) a tiempo completo y haber asimilado una serie de pautas que los maestros y profesores no estamos obligados a enseñarles, sino sus propios padres. Es más, me atrevería a decir que todo ello está en relación directa con los resultados tan negativos que presenta nuestro país un año tras otro en los informes PISA. ¿Nunca se ha preguntado por qué vamos a la cola en sistemas educativos? La falta de base y la inseguridad invaden a nuestros alumnos en su vida académica desde la más tierna infancia. ¿No cree que es ésta una causa directa?

Señor Presidente, con esta carta me gustaría pedirle que reconsiderase la propuesta de Ciudadanos y que nos concediese a los padres y madres la extensión precisa del permiso por paternidad y maternidad respectivamente en los meses correspondientes con el fin de educar a nuestros hijos e hijas y acompañarles en su proceso de aprendizaje y maduración hasta que se sientan preparados y preparadas. Asimismo, alabo la labor de las trabajadoras de las guarderías y defiendo la libertad de aquellos padres que, por decisión propia, resuelvan dejar a sus hijos en escuelas infantiles durante su horario laboral. No obstante, también le pediría que reconsiderase la ratio de alumnos en dichas escuelas, ya que supone una dificultad añadida y un obstáculo en el correcto desarrollo de la labor de estas profesionales.

Nunca sabremos cómo ha sido realmente el primer día de guardería de nuestro bebé. No estoy segura de querer saberlo. Sólo sé que mañana tendremos que seguir intentándolo, y el lunes, y el martes, y el miércoles... Y así hasta que nuestro hijo deje de llorar y entonces me convenza de que lo hemos hecho bien. Nunca pensaré que me estoy engañando a mí misma, eso es algo que ningún padre quiere aceptar, al fin y al cabo, nuestro método de crianza es el mejor de todos, o al menos eso pensamos todos los padres...

A la espera de sus noticias y, a pesar de mi indignación, reciba un no menos cordial saludo,


Fdo. Flora Martín


P.D. Por motivos personales no he podido enviarle esta carta el mismo día que la escribí. Hoy, 4 de septiembre, nuestro hijo de 8 meses ya está enfermo con catarro y con 39ºC de fiebre, consecuencia de su primer día de clase...

¿Qué os ha parecido? Pone los pelos de punta, verdad?? Sobretodo porque no es un hecho aislado. Muchas madres y padres (no nos olvidemos de estos últimos) tienen un nudo en la garganta todas las mañanas, que se prolonga durante todo Septiembre y algo más allá y que deja un vacío en su corazón rodeado de incertidumbre sobre si sería o no la mejor opción. No es justo!! Los padres deberían poder decidir sobre el método de crianza de sus hij@s y no ser la Sociedad actual la que les imponga cómo criar a sus hijos. No es lógico que tengamos hijos y que a las 16 semanas (que no son 4 meses, ojo) nos veamos obligados a dejar su educación a otras personas mientras nosotros nos dedicamos a trabajar. Señores, SE TRABAJA PARA VIVIR, NO SE VIVE PARA TRABAJAR!!

Actualmente hay muchas peticiones en plataformas como change.org donde se solicita revisar este tema y adaptarlo a las necesidades de nuestros bebés. Asi que aquí os dejo algunas que podéis firmar si aún no lo habéis hecho. Yo creo que las he firmado todas.


Bueno... estas son sólo algunas de las peticiones que podemos buscar en Internet así que se ve que el tema no es sólo de un par de mamás y papás molestos por tener que volver a trabajar.


Y si lo vemos desde el punto de vista del bebé? Habéis oído hablar de la exterogestación?? No es el tema del día de hoy pero viene al pelo recordar que los bebés, tras su nacimiento, no están completamente desarrollados ni a nivel emocional, ni psicomotor y, por tanto, necesitan de un cuidado muy especial para que este desarrollo se lleve a cabo de la mejor manera posible. De hecho, se considera que los primeros nueves meses de vida el bebé necesita estar en contacto directo con su cuidador principal para sentirse seguro. Algo similar a lo que ocurre con los marsupiales. Os dejo un par de enlaces para que sepáis de lo que estoy hablando.


A todo esto se une que los bebés no tienen un concepto del tiempo y del espacio tal y como lo tenemos nosotros. No porque sean bichos raros, sino porque su sistema cognitivo aún no está desarrollado. Ellos todavía no tienen concepto del tiempo como los adultos, ni permanencia del objeto. Por tanto, lo que no ven, para ellos no existe y una hora puede ser una eternidad. Si unimos todos estos factores, no es más que suficiente para, al menos, revisar el sistema de prestaciones referidos a la Paternidad y Maternidad en España??

En fin, ahí lo dejo!!! Por hoy ya es suficiente, pero... el tema seguirá candente y espero que pronto nuestro gobierno decida dar un paso al frente y comenzar a cambiar la sociedad, algo que se hace desde esta época, desde la más tierna infancia.

Eva María Sánchez Poyato
Secretaria de la Asociación Lactancia Priego Mejor Mamar

16 de noviembre de 2015

Carta de una madre lactante

Mirad lo que encontró el otro día nuestra presi buscando por internet:


Carta de una madre lactante…

La sincera carta de una mamá “recién nacida” a una persona muy cercana:

LactApp-carta-madre-lactante-abuela-

Escribo esta nota para comunicarte cómo me siento, porque a menudo no me salen las palabras o no sé expresarme con suficiente claridad, o quizá me expreso pero me parece que no me entiendes y sé que no es fácil entenderme, y para ti todo esto también es nuevo. También sé que no tienes todas las respuestas y que también te puede costar afrontar esta situación, por eso intento aclararte un par de cosas que para mí son muy importantes. Te agradecería que lo leyeras con atención.

Como ya sabéis, nuestra lactancia, mía y de mi bebé, no está siendo fácil. ¡Quién dijo que esto sería sencillo! Pero te tengo que decir que a pesar de que no es fácil y a menudo me puedes ver cansada, agotada o triste, en realidad estoy haciendo justo lo que quiero hacer. Entiendo que te hago sufrir, entiendo que deseas ahorrarme este padecimiento y no sabes cómo hacerlo y piensas que sería más simple tirar la toalla y que me olvidara de esta “obsesión” que piensas que tengo al querer dar el pecho a mi bebé. Sé que sientes que este es también tu bebé, sé que le amas y sé que quieres lo mejor para él y lo entiendo, pero soy su madre y estoy haciendo lo que pienso que tengo que hacer: darle el pecho.
Estamos viviendo un momento muy especial y a la vez complicado, esto es nuevo para todos nosotros pero aquí los protagonistas de la película somos nosotros y queremos vivirla a nuestra manera, respetamos cómo lo hayas hecho tu o cómo piensas que debería ser, pero ahora queremos hacerlo a nuestra manera.
Sé que piensas que dejar la lactancia sería la solución y así dejaría de sufrir pero te quiero decir que así no me ayudas, por ahora no quiero que esta sea “la solución”. Esto no es lo que me hace falta o lo que pienso que necesitamos. Cada vez que me dices que lo deje me haces daño, porque aunque lo digas con buena intención tus palabras no me ayudan:
No me ayuda que me quieras hacer cambiar de idea;
No me ayuda que te niegues a escucharme o que no quieras saber nada de todo ello;
No me ayuda que me mires con malas caras o que me digas cosas para intentar hacerme reaccionar: le estás matando de hambre, no sé por qué te complicas la vida, déjalo de una vez, le estás haciendo daño… y mil frases similares.
Quiero amamantar o quiero intentar hacerlo, quiero intentar todas las opciones… No me quiero rendir aún. Y si me amas, estarás a mi lado en mi decisión.
Necesito que me ayudes:
Necesito sentir que estás a mi lado.
Necesito saber que me amas y respetas mis deseos.
Porque cada vez que dudas de mí, de mi decisión, me haces daño y me entristezco y me siento muy, muy sola. Y como sé que nos amas te quiero pedir un cambio de actitud, que pienses en lo que te estoy pidiendo, que apuestes por mi deseo.
Porque sin ti no lo puedo hacer, no puedo ni quiero estar sola ahora. Necesito que me preguntes qué necesito, necesito que me acompañes al grupo de apoyo, que me hagas las tareas de casa, que me acompañes si me derrumbo y me coge una llorera, que me abraces cuando esté cansada… es necesario que estés de manera incondicional a mi lado.
¡Gracias! Sé que puedes.

Es una carta maravillosa que a mí, al menos, me ha conmovido... porque me ha hecho recordar lo difícil que fue al principio, la ayuda que necesité, la que me dieron y la que, desgraciadamente, no supieron darme. Creo que una carta como ésta sería necesario enviarla de forma programada a todos los familiares de esas nuevas mamis que, como yo y como muchas de vosotras, se enfrentan con un mundo nuevo, el ser mamás y el decidir alimentar a su hijo con su propio cuerpo. Al principio puede que sea difícil y ese apoyo de la gente de alrededor es fundamental y necesario. 

Hace un tiempo escuché una frase que me caló muy hondo: "Para criar a un hij@ hace falta una tribu entera". Por desgracia, nuestra tribu tiende a juzgar demasiado rápido basándose en prejuicios o en costumbres arraigas haciéndonos perder la confianza en nosotras mismas. Confiad en vosotras!!! Lo vais a hacer genial!! Y, al menos desde aquí, que sepáis que tendréis todo el apoyo virtual que desde este blog seamos capaces de daros.


Por último, si queréis leerla en su página original, aquí os dejo el enlace:


http://www.lactapp.es/blog/carta-de-una-madre-lactante/